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jueves, 11 de diciembre de 2008

Manifiesto: ETA FUERA DE LAS INSTITUCIONES ¡YA!

La Plataforma Voces contra el Terrorismo acaba de poner en marcha una campaña destinada a exigir al Gobierno la expulsión inmediata de los terroristas de todos los municipios en que gobiernan.

Esa campaña de denuncia, en la que no se descarta la próxima convocatoria de movilizaciones, se ha iniciado con la difusión de un Manifiesto titulado "ETA fuera de las instituciones ¡ya!".

Os invito a todos a que entréis en la web de la Plataforma Voces Contra el Terrorismo y suscribáis el Manifiesto. Asimismo, procurad darle la máxima difusión posible, porque me temo que ha llegado el momento de volver a plantarse ante un Gobierno que parece que sigue sin entender el mensaje. Habrá que repetírselo las veces que haga falta, a ver si deja de hacer oídos sordos a la opinión mayoritaria de los españoles.

Éste es el texto del Manifiesto:

ETA FUERA DE LAS INSTITUCIONES ¡YA!

En la legislatura pasada, sólo la Rebelión Cívica en la calle evitó que el Gobierno terminara por conceder todas y cada una de las reivindicaciones por las que ETA lleva cuatro décadas matando, extorsionando y amenazando.

Zapatero, despreciando el dolor provocado por ETA durante 40 años, inició un proceso de negociación con esa banda terrorista. Las actas de las conversaciones publicadas en los medios revelan que se llegó a discutir incluso el futuro de Navarra con los enviados de una organización criminal que siempre ha reclamado la anexión de esa comunidad autónoma al País Vasco.

De nada sirvió la oposición casi unánime de las víctimas del terrorismo.

De nada sirvió el rechazo de una amplia mayoría de la sociedad.

De nada sirvieron tampoco las advertencias de que estábamos ante una nueva tregua-trampa.

Zapatero, en contra de todo y de todos, siguió adelante con su política de cesión ante los terroristas, llegando hasta el punto de aprobar en el Congreso de los Diputados una declaración solemne que legitimaba a ETA como interlocutor político y de presentar en el Parlamento Europeo una moción que no hacía sino satisfacer las ansias de ETA por obtener un reconocimiento internacional.

La ruptura de la tregua por parte de ETA hubiera debido llevar aparejada una rectificación completa e inmediata del Gobierno.

Pero, lejos de producirse esa rectificación, Zapatero no tuvo reparo en permitir, después incluso de que ETA volara el parking de la T4 en Madrid, que el brazo político de los terroristas regresara a esos ayuntamientos de los que los demócratas habíamos conseguido expulsarles en el año 2003.

Ni siquiera los posteriores asesinatos cometidos por ETA han conseguido que el Gobierno rectifique y expulse a los terroristas de esos ayuntamientos a los que nunca deberían haber vuelto. Ayuntamientos que permiten a ETA manejar no sólo ingentes cantidades de dinero de nuestros impuestos, sino también los datos censales de los vecinos.

No sólo es que matar le siga saliendo a ETA gratis. Es que, además, financiamos a ETA con nuestros impuestos para que siga matándonos.

Ante la falta de respuesta institucional del Gobierno español, ante la permanente negativa de Zapatero a expulsar a ETA de las instituciones y ante el temor de que esa falta de respuesta esconda el deseo de volver a oficializar los contactos en cuanto el clima político sea más propicio para las pretensiones del Gobierno, los abajo firmantes hacemos un llamamiento a que la sociedad se movilice y le haga llegar al Gobierno el mensaje, claro y contundente, de que estamos hartos.

El Gobierno debe expulsar a ETA de las instituciones y debe hacerlo ya. Y por eso:

1) Exigimos al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero la disolución inmediata de los ayuntamientos gobernados por terroristas, en aplicación del artículo 61 de la Ley de Bases de Régimen Local, de la misma forma que se disolvió el ayuntamiento de Marbella por corrupción.

2) Exigimos que el Parlamento español apruebe una declaración solemne revocando la autorización para que el Gobierno negocie con la banda asesina ETA.

3) Exigimos que el Gobierno español solicite al Parlamento Europeo la revocación de la resolución que mostraba su apoyo a las negociaciones entre el Gobierno español y ETA.

4) Exigimos que el Gobierno español, mientras se tramita la disolución de los ayuntamientos en los que ANV gobierna, no entregue a esos municipios ni un solo céntimo de los fondos de emergencia destinados a que las corporaciones locales afronten la crisis económica, con el único fin de evitar que pueda destinarse más dinero público a la financiación de actividades terroristas.

5) Exigimos al Gobierno el respeto estricto a lo estipulado en el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo suscrito por el PP y el PSOE, en su formulación actual.

6) Exigimos que los partidos políticos se dejen de declaraciones huecas y que los poderes públicos pongan en práctica, aplicando los mecanismos que proporciona el Estado de Derecho, medidas reales dirigidas a acabar con el nacionalismo terrorista y con quienes, desde posturas falsamente moderadas, les prestan apoyo material o justificación ideológica.

Estamos hartos de proclamas hipócritas llamando a la "unidad de las fuerzas democráticas contra el terrorismo". Lo que la gran mayoría de los españoles queremos es, simplemente, la derrota policial y judicial de los asesinos. Y no deseamos, porque es imposible, ninguna "unidad" con ninguna fuerza política que no comparta con nosotros ese deseo de que el terrorismo nacionalista sea derrotado de manera incondicional.

Llamamos a los ciudadanos a reactivar la Rebelión Cívica si el Gobierno continúa sin cumplir con su obligación de acabar con los terroristas, o si pretende reeditar el proceso de negociación con los asesinos de ETA.


¡SUSCRÍBELO Y PÁSALO!

jueves, 13 de diciembre de 2007

El viceministro de Exteriores de Marruecos se reunió en secreto con Moratinos una semana después del 11-M

"Con el Gobierno presidido por José María Aznar todavía en funciones y la investigación policial sobre la masacre de marzo apenas arrancando, se produjo en Madrid una reunión entre el número dos del ministro de Exteriores marroquí y el que, un mes después, se convertiría en ministro de Exteriores de España. Ni nuestra Embajada en Rabat ni el Gobierno -todavía en manos del PP- tuvo conocimiento alguno de ello.

Fue un encuentro secreto. Días después se produjo la explosión de Leganés, asunto que ni el sumario ni la sentencia han conseguido aclarar. Sin embargo, indagando en los movimientos diplomáticos de aquellos días aparecen nuevos interrogantes." (...)

"Pero las intoxicaciones referidas a Leganés no acaban aquí. De hecho, uno de los episodios más flagrantes de intoxicación se refiere también, aunque desde otro punto de vista, a esas falsas llamadas de despedida efectuadas en la tarde del 3 de abril.

En enero de 2005, el periódico El Mundo se hacía eco, en una crónica de su corresponsal en Marruecos, Ali Lmrabet, de una escena que presuntamente tuvo lugar en la Embajada española en Rabat aquella misma tarde del 3 de abril de 2004. Según la crónica de Ali Lmrabet, las llamadas telefónicas efectuadas a Marruecos por los presuntos suicidas fueron interceptadas por personal de los servicios secretos españoles. El CNI, a través de la Embajada en Marruecos, pidió ayuda a las autoridades marroquíes, que enviaron a varios funcionarios de sus propios servicios secretos a la Embajada española. Allí, en un despacho de la Embajada, esos funcionarios marroquíes, junto con sus colegas españoles, se dedicaron a grabar y traducir en tiempo real las conversaciones que los suicidas estaban manteniendo con sus familias.

La revista marroquí Le Journal Hebdomadaire relata esa escena en uno de sus artículos con algo más de detalle. Según este medio de comunicación marroquí, los terroristas rodeados en el piso de Leganés aquel sábado 3 de abril utilizaron sus móviles para despedirse de sus familias; cuatro de ellos hablaban el dialecto marroquí. La policía española interceptó las conversaciones, pero necesitaban que alguien tradujera lo que iban diciendo. Siempre según ese artículo, a las tres de la tarde la policía española pidió ayuda a las fuerzas de seguridad marroquíes. Habían dispuesto un sistema que permitía transmitir las conversaciones telefónicas en tiempo real hasta la sede del Ministerio de Interior marroquí, en el bosque de Temara. A su vez, los marroquíes interceptaron los teléfonos del norte de Marruecos que recibían las llamadas procedentes de Leganés.

El comisario Enrique de Federico, agregado del Ministerio de Interior de la Embajada española en Rabat, se hacía traducir las conversaciones por los agentes marroquíes y las retransmitía en Madrid. Los marroquíes, al escuchar las conversaciones, quedaron convencidos de que sus compatriotas encerrados en Leganés estaban dispuestos a todo. "Parece que no van a tardar en suicidarse", le dijeron a Enrique de Federico. Entonces, Jamal Ahmidan, alias el Chino, le dijo a su madre: "En nueve minutos iré a encontrarme con Dios". Y repetía que ése era su destino, mientras que su madre lloraba en Tetuán, desesperada. La hermana de Jamal Ahmidan intentó disuadirlo, pero éste le respondió: "No puedo echarme atrás". Poco después de las 9 de la noche, Leganés fue sacudido por una terrible explosión que causó la muerte de un miembro del GEO, Francisco Javier Torronteras, y de siete terroristas, entre ellos cinco marroquíes.

La historia resulta muy interesante. Y lo sería más si no fuera falsa. Basta con analizar lo que se nos cuenta en ella para ver que hay muchos aspectos completamente absurdos.

En primer lugar, si la Policía española había interceptado los teléfonos, entonces forzosamente tenía que conocer los números españoles desde los que se estaban efectuando las llamadas. ¿Para qué iba a necesitar entonces efectuar la intercepción y grabación de las conversaciones en la Embajada de Rabat? Podían perfectamente hacer esa tarea en España, sin más que efectuar una llamada a las operadoras telefónicas correspondientes. O sin más que decirle al CNI que se encargara de la tarea.

En segundo lugar, la Policía y los servicios secretos españoles disponen de traductores de árabe. No había ninguna necesidad de recurrir a las autoridades marroquíes para que tradujeran las conversaciones en tiempo real. ¿O es que nos van a decir que para traducir los documentos o conversaciones en árabe recopilados en Marruecos por nuestros servicios secretos le piden ayuda a los propios marroquíes? Si no estuviéramos hablando de algo tan trágico, daría para un capítulo de Mortadelo y Filemón: sería algo así como si los servicios de inteligencia rusos tuvieran que pedir ayuda al FBI para traducir los documentos secretos que se agenciaran en Estados Unidos.

En tercer lugar, ¿cómo es posible que la Policía española pidiera ayuda a la marroquí a las 3 de la tarde, según dice el artículo de Le Journal, para traducir unas conversaciones que no tuvieron lugar hasta cuatro horas después?

Pero la demostración más palpable de que se trata de otra intoxicación es el hecho de que ese episodio no ha dejado la más mínima huella en el sumario del 11-M.

Si se grabaron las conversaciones a los terroristas cuando se estaban despidiendo de sus familias, ¿dónde están esas conversaciones? ¿Por qué no se han incorporado al sumario? ¿Por qué no hay ni siquiera una mísera transcripción? ¿Por qué el sumario del 11-M no incorpora esa supuesta conversación entre Jamal Ahmidan, su madre y su hermana, de la que el artículo de la revista marroquí incluye supuestas frases textuales entrecomilladas? ¿Por qué no hay en todo el sumario del 11-M la más mínima mención a ese episodio de la Embajada española en Rabat? ¿Por qué no consta el nombre de quienes solicitaron la ayuda de las autoridades marroquíes? ¿Por qué no consta el nombre de los funcionarios españoles o marroquíes que participaran en el operativo? ¿Por qué no consta qué números telefónicos se intervinieron y a qué números marroquíes llamaron? ¿Por qué nadie ha llamado a declarar al comisario Enrique de Federico durante la instrucción de la causa, ni en el juicio?
Está claro, puesto que la propia Policía no ha incluido nunca la más mínima mención a ella en sus informes, que esa escena de la Embajada de Rabat no puede ser sino inventada.

Pero lo más inquietante de este episodio es que esa intoxicación no es una invención tardía, no es una elaboración efectuada meses después del atentado. Porque lo cierto es que la historia de la intercepción de las llamadas de los presuntos suicidas en la Embajada española de Rabat empezó a circular el propio día de la explosión de Leganés.

Aquel día, en efecto, el comisario Enrique de Federico le informó el embajador español, Fernando Arias-Salgado, mientras la Policía rodeaba el piso de la C/ Carmen Martín Gaite, de que habían interceptado esas llamadas y le dijo, incluso, que dos funcionarios marroquíes habían acudido a la Embajada para ayudar en la traducción. El periódico El Mundo y la revista marroquí Le Journal no estaban, por tanto, sino haciéndose eco de una historia que ya había sido puesta en circulación el propio 3 de abril.

¿Existió realmente esa intercepción de las llamadas y existieron esos funcionarios marroquíes que acudieron a la Embajada? El embajador español no llegó a ver nunca esos funcionarios, de cuya existencia tiene tan sólo la referencia que le dio el comisario Enrique de Federico. En cuanto a lo de que las llamadas se interceptaran en la Embajada, ya hemos puesto de manifiesto que no tiene ningún sentido.

Cabe deducir, por tanto, que la escena entera es falsa, igual que era falso el tiroteo de Zarzaquemada. Como también cabe deducir que ambas escenas, la de Zarzaquemada y la de la Embajada de Rabat, tenían el mismo objetivo: intoxicar, en lo referente al episodio de Leganés, a ese gobierno en funciones del PP que, noqueado como estaba después del atentado, se encaminaba ya hacia el traspaso de poderes.

¿Quién decidió, dentro de la estructura de mando policial, poner en marcha esas intoxicaciones dirigidas al que todavía era el Gobierno legítimo de la Nación? Porque resulta difícil de creer que la decisión de inventar esas intoxicaciones se tomara por parte de responsables de segunda o tercera fila.

¿Qué papel jugó el comisario Enrique de Federico en la creación de esa intoxicación referida a las conversaciones presuntamente intervenidas en la Embajada? ¿Participó conscientemente en la creación de esa historia, o alguien le condujo también a él a una trampa? Desde luego, el que era agregado del Ministerio de Interior en Rabat disponía de buenos canales de comunicación con sus colegas en Madrid, porque una hora antes de que la SER comenzara a difundir el bulo de los terroristas suicidas en la noche del 11-M, Enrique de Federico ya le había avanzado el embajador español en Marruecos que habían aparecido suicidas en los trenes, dato que luego se demostró que era falso. Seguramente, le debió de informar alguna de las "tres fuentes de la lucha antiterrorista" que la Ser invocaba para refrendar su "información" de los suicidas.

El de las llamadas falsamente interceptadas el día de la explosión del piso de Leganés no es el único episodio extraño vivido en aquella Embajada española en torno al 11-M.
Una semana después del atentado del 11-M, y dos semanas antes de la explosión de Leganés, el embajador español en Rabat recibía una llamada desde una de las bases aéreas cercanas a Madrid, en la que le comunicaban que Taieb Fassi-Fihri, adjunto al Ministro de Exteriores marroquí, acababa de salir desde Madrid hacia Marruecos en un avión de las Fuerzas Aéreas marroquíes que había ido a recogerle.

El embajador español se quedó estupefacto. El segundo del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí había acudido a Madrid a entrevistarse en secreto con Moratinos, sin conocimiento del Gobierno del PP, ni tampoco de la Embajada española en Rabat. ¿Por qué Moratinos mantuvo una reunión secreta con las autoridades marroquíes tan sólo una semana después de los atentados del 11-M, sin informar al Gobierno de Aznar, que todavía estaba en funciones? ¿Qué tenía Moratinos que tratar o negociar con tanta urgencia que no pudiera esperar a la toma de posesión del nuevo Gobierno, prevista para escasas semanas después? ¿Quién más participó en aquella reunión?

Y, sobre todo, ¿qué otras conversaciones se mantuvieron desde el Partido Socialista con las autoridades de Marruecos entre la fecha del atentado y el día de la explosión del piso de Leganés? ¿Se trató en algún momento con las autoridades marroquíes, sin conocimiento del Gobierno del PP, del asunto de la marcha de las investigaciones del 11-M?

Porque hay que recordar que, en torno a aquellos días, la versión oficial del 11-M estaba aún gestándose, y que no terminaría de adoptar su forma definitiva hasta bastante más adelante, después de aquella explosión de Leganés de la cual se intentó, por todos los medios, vender al PP una falsa versión."

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Según el Tribunal, los suicidas de Leganés se despidieron con un móvil que seguía activo meses después de la explosión

El análisis de la sentencia del 11-M sigue deparando sorpresas. Esta vez, con respecto a los sucesos de Leganés. Al hacer el pliego de cargos contra el único condenado por la autoría material, Jamal Zougham, el tribunal recoge, entre otros indicios, el hecho de que "la tarjeta número 653026304 [comercializada a través del locutorio de Zougham], fue usada por los individuos que se suicidaron en la calle Martín Gaite de Leganés para despedirse de sus familiares". Es decir, según el tribunal, la tarjeta telefónica 653026304 fue vendida a través del locutorio de Jamal Zougham y fue empleada el sábado 3 de abril por los presuntos suicidas de Leganés para despedirse de sus familias.

Sin embargo, la sentencia no aclara de dónde saca el tribunal este dato y el hecho es que en ninguno de los informes policiales incluidos en los 238 tomos del sumario aparece esa tarjeta como utilizada por los presuntos suicidas de Leganés. En concreto, los informes policiales dicen que los teléfonos que los suicidas usaron para despedirse son otros tres, distintos del que el tribunal indica: 618840587, 628469210 y 653026047.

Pero, además, es que los informes policiales y los informes de Amena incluidos en el sumario descartan en todo momento que ese teléfono que el tribunal indica, el 653026304, esté relacionado con la trama del 11-M.
Los propios informes de la compañía Amena reflejan, de hecho, que ese teléfono que el tribunal dice que fue utilizado por los presuntos suicidas continuó estando operativo después de la explosión del piso de Leganés. Así, por ejemplo, en las bases de datos de Amena consta que la tarjeta 653026304 estaba introducida el 7 de mayo de 2004 en un teléfono de la marca Philips. También consta que el número 653026304 fue portado a Movistar con fecha 8 de junio de 2004.

¿De dónde saca, por tanto, el tribunal ese dato? ¿Se trata de un simple error, uno más, de una sentencia plagada de contradicciones y omisiones?

viernes, 28 de septiembre de 2007

Los detenidos el 13M no pudieron activar los móviles de las bombas

El dato que hoy desvelamos termina de confirmar que alguien elaboró toda una serie de soportes documentales después del 11-M para dar cobertura a la falsa historia de la compra de esos teléfonos por parte de los supuestos terroristas: en concreto, la fecha de activación de esos teléfonos, según la empresa Movistar, demuestra que es imposible que esos hindúes compraran esa partida de 80 teléfonos en octubre de 2003. Según esa factura, que obra en el sumario, los hindúes habrían comprado esos 80 teléfonos el 21 de octubre de 2003 (véase en la Figura 1 la factura de Telefonía San Diego).

Sin embargo, la información aportada por la compañía Movistar demuestra que esos teléfonos fueron activados por el distribuidor el 28 de noviembre de 2003, un mes más tarde. Los distribuidores de telefonía realizan esa activación para cobrar las comisiones que Movistar paga por venta de teléfonos (véase en la Figura 2 la comunicación enviada por Movistar en relación a uno de esos teléfonos).

Ese descuadre en las fechas hace imposible que los hindúes compraran esos 80 teléfonos en la fecha indicada en la factura, porque la empresa Bazar Top, propiedad de los hindúes, no se dedicaba a activar teléfonos. La razón es muy simple: ellos no eran distribuidores oficiales de Movistar, así que no cobraban ninguna comisión por la activación de teléfonos. Todos los teléfonos que ellos compraban les venían ya activados, como ha confirmado a Libertad Digital el propietario de Bazar Top.

Puesto al habla con nosotros, declaró que cree que esos teléfonos ni siquiera los activaba su proveedor, Telefonía San Diego, sino que esos teléfonos le llegaban ya activados a él. Esas declaraciones del propietario de Bazar Top, que están corroboradas por los datos contables a los que ha tenido acceso Libertad Digital, implican que los hindúes nunca podrían haber comprado esos 80 teléfonos con anterioridad al 28 de noviembre de 2003, que es la fecha de activación registrada por Movistar.

El 28 de noviembre de 2003 esos teléfonos tenían, forzosamente, que continuar en posesión del distribuidor que se encargó de activarlos, bien Telefonía San Diego o bien algún proveedor de esta empresa.

La demostración de que alguien falsificó las pruebas documentales para dar cobertura a la historia de la compra de esos teléfonos móviles por parte de los supuestos terroristas explica las numerosas contradicciones existentes en la historia, pero abre una multitud de nuevos interrogantes. Si no es verdad que el teléfono de la mochila de Vallecas fue adquirido en esa tienda propiedad de los hindúes, ¿quién suministró ese teléfono para la confección de la mochila de Vallecas? ¿A través de dónde se comercializó realmente ese teléfono y en qué fecha fue adquirido? ¿Es verdad esa otra parte de la historia oficial que dice que algunos de esos teléfonos supuestamente adquiridos a los hindúes se activaron en Morata de Tajuña el día anterior a los atentados?

Pero otras partes de la versión oficial quedan también en entredicho: si se elaboró toda una serie de soportes documentales falsos para decirnos que el teléfono de la mochila de Vallecas se había vendido en la tienda de unos hindúes, ¿es posible que sea también falso que la tarjeta telefónica de esa mochila de Vallecas se vendió en una tienda de Lavapiés propiedad de los tres marroquíes detenidos el 13-M? ¿O también en ese caso se dotó de cobertura documental a la historia a posteriori de los atentados?

También hemos desvelado en el programa "11M: El Juicio" las peripecias por las que los hindúes pasaron después de su detención y posterior puesta en libertad. Por ejemplo, se revela cómo esos hindúes han quedado en una especie de limbo jurídico, sin ningún tipo de documentación acreditativa de su nacionalidad, ya que aún no han conseguido que nadie les restituya los pasaportes que les fueron robados en abril de 2004.
Por cierto, con ese robo, ya son cuatro los domicilios de personas relacionadas con las investigaciones del 11-M que sufrieron asaltos en los días y semanas posteriores a la masacre. Curioso.

Se dice en una revista que hoy ha presentado el director del CNI, Alberto Saiz, que aún quedan por esclarecer aspectos del 11-M. Por ejemplo, dice la revista, queda por esclarecer la autoría intelectual de los atentados. Cosas nimias, vamos.
No le quepa ninguna duda, don Alberto, de que quedan cosas por esclarecer. Por ejemplo, con el dato que hoy revelamos en LD, queda claro que el teléfono móvil de la mochila de Vallecas no salió de la tienda de los hindúes. ¿De dónde salió entonces? ¿Quién lo aportó para poder confeccionar esa mochila milagrosa?

Aunque prefiero, Don Alberto, esta otra pregunta: de la misma forma que alguien falsificó los papeles necesarios para prestar soporte documental a la falsa historia de la compra de los teléfonos, ¿se falsificaron igualmente los soportes documentales relativos a la compra de las tarjetas en la tienda de Jamal Zougham? Es una buena pregunta, ¿verdad?
Si quiere saber qué más cosas quedan por esclarecer, Don Alberto, no se olvide de ver el programa "11-M: El juicio" de la semana que viene. Le daremos más material para que su gente investigue.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Razones políticas

La noticia que hoy desvelamos vuelve a poner el foco sobre los efectos aparecidos en los distintos registros efectuados en los inmuebles de los implicados en la trama y en los distintos escenarios de los hechos.

Como cuenta la noticia, en el piso de los hermanos de Jamal Ahmidan, en la C/ Aceuchal de Madrid, aparecieron diversos efectos, entre los cuales se encontraban numerosos documentos y algunas tarjetas telefónicas. Una de esas tarjetas tenía el número 654641456.

Sin embargo, y aquí viene lo extraño, el análisis de las transcripciones que obran en la causa revela que ese teléfono 654641456 no pertenecía a ningún miembro de la familia Ahmidan, sino a un español de nombre Antolín, cuñado de ese misterioso personaje llamado José Urrutia que tenía relaciones con los Ahmidan y que realizaba viajes al País Vasco "por motivos políticos" y cuya identidad nunca ha sido aclarada.

¿Cómo apareció en el registro de esa casa una tarjeta que no pertenecía a los hermanos de Jamal? ¿Quién la depositó allí? ¿Quiénes eran esos dos personajes, José y Antolín, que al parecer traficaban con los hermanos Ahmidan? Y, sobre todo, ¿por qué el juez Del Olmo se negó una y otra vez a realizar las diligencias que le solicitaban las acusaciones, dirigidas a aclarar la identidad de esos individuos?

jueves, 30 de agosto de 2007

Operación Rosa Díez: movilizar a la izquierda sin recurrir a "11Ms"

Rosa Díez ha decidido contribuir a poner en marcha un nuevo partido en el ámbito de la izquierda socialista y constitucionalista. Mi opinión al respecto es que se trata, de nuevo, de una jugada más para intentar evitar un triunfo del PP en las siguientes elecciones. Trataré de explicar por qué.

En primer lugar, creo que el mensaje que Rosa Díez lanza con esa iniciativa del nuevo partido es inherentemente perverso: el Estado se está destruyendo, la Constitución está siendo violada, la Nación está en trance de desaparición y yo estoy enormemente consternada, preocupada y angustiada por todo ello.... pero como no puedo votar al PP, me dedico a fundar otro partido. Es decir, que aunque Rosa Díez perciba que algo enormemente grave para la Nación y para la democracia está sucediendo, no puede votar al único partido que se opone a semejantes dislates. Lo cual quiere decir que, a ojos de Rosa Díez, una victoria del PP es todavía menos deseable que todas esas cosas que dice que tanto le preocupan.

Lo que tendría que hacer Rosa Díez es pedir el voto para el partido que está defendiendo aquello en lo que ella cree y que para ella es tan importante. A menos, claro está, que para Rosa Díez los del PP sigan siendo más enemigos que los que están acabando con la Nación, violando la Constitución y destruyendo el Estado.

Por tanto, desde el punto de vista de los planteamientos ideológicos, me parece realmente indefendible la postura de doña Rosa.

¿Y desde el punto de vista táctico? ¿Acaso no es posible que Rosa Díez haga esta jugada para robar al PSOE los votos de esas personas que, aún estando descontentas con Zapatero, no darían nunca su voto al PP? Insisto en que lo que Rosa Díez tendría que hacer con respecto a estas personas es luchar contra el mensaje perverso del "No se puede votar al PP". Es decir, lo que Rosa Díez tendría que hacer con esos hipotéticos votantes es pedagogía, machacándoles con el mensaje de: "Es obligación de todos, socialistas o conservadores, votar en estos momentos a la derecha, porque lo que está en juego es la Nación, y ante eso no valen nada las diferencias ideológicas".

Pero vamos a conceder a Rosa Díez el beneficio de la duda. Vamos a suponer que es que está convencida de que hay muchos votantes descontentos del PSOE que, por mucho que ella se esforzara en hacer pedagogía, jamás votarían al PP. Analicemos lo que sucede en este caso.

¿Cuáles son esos potenciales votantes de Rosa Díez? Pues son personas que votaron al PSOE en las últimas elecciones y que comparten las preocupaciones de doña Rosa. Entre esas personas, podemos distinguir tres grupos diferenciados:

  1. Los que ya habían decidido, dada la gravedad de la situación, votar al PP en las siguientes elecciones
  2. Los que ya habían decidido, dada la gravedad de la situación, abstenerse, porque ya no quieren votar al PSOE pero nunca votarían al PP
  3. Los que perciben la gravedad de la situación, pero iban a volver a votar al PSOE porque no había otra alternativa socialista

Esos son, y no otros, los votos que Rosa Díez puede recoger. Es decir, Rosa Dïez puede quitarle algunos votos al PSOE (los del grupo C) y movilizar a algunas personas que habían decidido no ir a votar (los del grupo B). Pero también puede quitarle votos al PP (los del grupo A). Esos votos que le quitaría al PP no son de personas que anteriormente votaron al PP, sino votos de personas que dieron su confianza al PSOE en 2004, pero que ya habían decidido apoyar al PP en vista del panorama.

El que el movimiento táctico iniciado por Rosa Díez sea beneficioso o no en términos electorales para quienes estamos dispuestos a luchar porque no destruyan la Constitución depende del tamaño absoluto y relativo de esos tres segmentos de votantes.

Carezco de datos de encuestas que permitan cuantificar esos tres segmentos, pero mi sensación personal es que el tamaño del segmento C (votantes del PSOE alarmados que, sin embargo, seguirían votando PSOE al no haber alternativas) no es muy grande. Dudo de que, a estas alturas, haya mucha gente que esté verdaderamente consternada por el proceso de destrucción del Estado y, sin embargo, siga planteándose votar a Zapatero. Creo, por tanto, que los dos grupos más numerosos son el A y el B.

De acuerdo con ello, cabe diferenciar dos escenarios diferentes, dependiendo de cuántos votos logre atraer doña Rosa:

1. Si la iniciativa de Rosa Díez se queda en una operación testimonial, que no llega a conseguir ningún escaño, el efecto que se conseguirá será nulo o perjudicial: el PSOE no va a perder ningún escaño porque se presente el nuevo partido, porque casi todos esos votos robados iban a ir, de todos modos, a la abstención o al PP. Por el contrario, el PP podría no absorber, como consecuencia de la presentación del partido de Rosa Díez, algunos votos cruciales para conseguir nuevos escaños.

2. Por el contrario, si el partido de Rosa Díez consigue algún diputado en alguna parte, entonces cabría pensar en que esos diputados se añadieran a los del PP para conformar una mayoría constitucionalista en el Parlamento. Pero la pregunta que surge aquí es: ¿Va a apoyar con sus diputados al PP una Rosa Díez que, de entrada, manifiesta su imposibilidad para apoyar al PP con su propio voto? ¿O, a la hora de elegir un nuevo presidente en el Parlamento, primarán sus convicciones socialistas sobre sus planteamientos constitucionalistas?

Ése es el quid de la cuestión. ¿La operación Rosa Díez es, verdaderamente, una operación para quitarle votos al PSOE, o en realidad es otra jugada más para evitar que el PP absorba esos votos que el PSOE está perdiendo?

Si detrás de la iniciativa sólo estuviera Rosa Díez, podría creerme la primera posibilidad. Pero, estando también en la operación personas como Fernando Savater, que han dado una serie de bandazos espectaculares en lo que a la negociación con ETA se refiere y que han escrito auténticas canalladas contra la AVT, me temo lo peor: ante lo que estamos es, simplemente, ante una jugada más para arañar votos al PP. O, mejor dicho, para evitar que el PP se los arañe al PSOE. No sé si Rosa Díez está en la jugada o si es que algunos la están, simplemente, utilizando. Pero, a estas alturas, las intenciones personales me dan un poco igual: el infierno está empedrado de buenas intenciones.

Otra cosa muy distinta es que alguien como José Bono decidiera hacer una operación similar, o sumarse a la operación puesta en marcha por Rosa Díez. Entonces ya no estaríamos en una operación testimonial, sino ante una auténtica división del PSOE, porque Bono sí es capaz de arrastrar consigo a buena parte del electorado socialista. Por supuesto, esa supuesta división entre socialistas sería sólo pre.electoral, porque después de las elecciones una y otra alas del socialismo unirían sus diputados contra la derecha. Pero al menos conseguiríamos robar escaños al PSOE gracias a las características de la Ley D'Hont, que castigan la división del voto.

En fin, resumiendo: que, tal como está el patio, me parece que no estamos para mandangas como la de Rosa Díez. Si alguien no se ha dado cuenta a estas alturas de la operación de destrucción de la Nación que se puso en marcha el 11-M y no ha tomado la única decisión correcta, que es conseguir como sea que triunfe en las elecciones el único partido que está intentando evitar esa destrucción, pues que se lo haga mirar, qué quieren ustedes que les diga.

lunes, 30 de julio de 2007

Llamadas desde el más acá

Publica hoy Casimiro García Abadillo en El Mundo que el juez Del Olmo habló varias veces con la mujer de El Chino antes y después de la explosión del piso de Leganés.

En una de esas conversaciones, cuatro días después de la explosión, la mujer de El Chino le cuenta a Del Olmo lo que habló con su marido antes de que éste se inmolase.

El episodio, como señala Casimiro García Abadillo, es de suma gravedad, porque la Policía no reflejó en las transcripciones de las conversaciones telefónicas el contenido de esa conversación, ni el juez Del Olmo dejó constancia de la misma en ninguna parte del sumario, a pesar de resulta evidente el interés que esa conversación tiene para la instrucción del caso.

Como también señala el artículo, la mujer de El Chino habría cometido perjurio ante el tribunal del 11-M, ya que negó haber hablado con su marido antes de su supuesto suicidio. O bien, si no cometió perjurio, a quien habría engañado es al juez Del Olmo. En cualquiera de los dos casos, habría mentido delante de un juez.

Pero la gravedad del tema va más allá, porque lo cierto es que en los datos aportados al sumario no consta que El Chino y su mujer mantuvieran conversación alguna el 3 de abril. Esa conversación no aparece en los listados telefónicos de ninguno de los móviles de El Chino, ni del de su mujer, ni del de su hijo. ¿A través de qué teléfonos se mantuvo esa conversación, si es que existió?

Una posibilidad es que la llamada fuera recibida en el teléfono fijo de la mujer de El Chino, ya que no se han incorporado al sumario ni los listados de llamadas, ni las transcripciones de las conversaciones telefónicas correspondientes a dicho número (¿por qué?). Pero entonces, ¿desde qué teléfono hizo El Chino la supuesta llamada? ¿Por qué no hay ninguna referencia en el sumario al teléfono desde el que El Chino habría llamado? ¿Por qué, como pregunta Casimiro, no está transcrito el contenido de esa conversación entre El Chino y su mujer? ¿Existió esa conversación?

domingo, 17 de junio de 2007

El Proceso: avisados quedais...

Cuando en agosto de 2002 el Gobierno de José María Aznar planteó la ilegalización de Batasuna, muchos agoreros anunciaron que la respuesta iba a ser terrible. Pero lo cierto es que no pasó nada: Batasuna fue expulsada de las instituciones municipales, perdiendo el acceso a la financiación y la capacidad de coacción sobre muchos ciudadanos vascos.

El atentado del 11-S en Nueva York ya había colocado, además, a la banda asesina en una mala posición, al situar a todas las organizaciones terroristas, ETA incluida, en el limbo de los proscritos. Poco a poco, el aislamiento de ese mundo etarra fue siendo cada vez más profundo. Además, ese acoso político se complementó con la intensificación del acoso policial, hasta llegar a un punto donde una ETA deslegitimada, infiltrada, privada de cobertura política y económicamente asfixiada fue incapaz de cometer ningún asesinato en el último año de la segunda legislatura Aznar. El terrorismo etarra se encaminaba a la extinción.

Ayer, los proetarras volvieron a las instituciones de la mano de José Luis Rodríguez Zapatero. Hemos retrocedido de golpe al menos cinco años en la lucha antiterrorista. Nada de lo que hemos hecho en este tiempo ha servido para nada.

Entre aquella situación, con una ETA en estado terminal, y esta nueva situación, con una ETA triunfante, el 11-M se alza como un punto de inflexión que marca el instante de inversión de posiciones.

Para entender por qué sucedió el 11-M y quién fue el que ordenó la masacre, hagámonos una pregunta: en caso de que una nueva legislatura del PP, con Mariano Rajoy en la presidencia del Gobierno y la sombra de Aznar en retaguardia, hubiera ratificado la política antiterrorista y logrado la rendición o desaparición definitiva de ETA, ¿quiénes se hubieran visto arrastrados por la muerte de la banda?

Lo pregunto de otro modo: ¿quiénes necesitaban que ETA reviviera para poder continuar adelante con sus proyectos, o simplemente para continuar subsistiendo? ¿A quién le hacía falta una ETA fuerte, una ETA rearmada, una ETA de nuevo presente en las instituciones?

Demostrada la falsificación y destrucción de pruebas en todo lo que respecta a la investigación de los atentados, demostrada por tanto la falsedad de la trama islámica con la que se quiso encubrir a los verdaderos autores de la matanza, las dos únicas hipótesis verosímiles que existen tienen mucho que ver con esa pregunta que hacemos.

¿Fue el 11-M obra de una ETA que conoce a la perfección las debilidades y contradicciones de la clase política española, de una ETA que habría puesto 200 muertos sobre la mesa para forzar al PSOE y a los partidos nacionalistas a fundirse con ella en un abrazo mortal, que sólo puede acabar con la salvación o la condena conjuntas?

¿O fue el 11-M, por el contrario, obra de quienes necesitan a una ETA fuerte para mantener el status quo, para manejar el presupuesto público o para conseguir sus objetivos últimos en el terreno político? ¿Era necesario, por ejemplo, revivir a ETA para tener un arma de negociación (la entrega de las armas) con la que poder imponer a la sociedad española el desbordamiento de la Constitución y la centrifugación definitiva del Estado?

He dicho muchas veces que ojalá que el 11-M lo hubiera cometido ETA, porque ésa sería la solución menos mala. Desgraciadamente, cada vez veo menos posibilidades de que sea así. Las campañas de agitación previas al 11-M, las operaciones de intoxicación a medios de comunicación puestas en marcha antes del 11-M desde nuestros propios servicios del Estado, el asesinato de los agentes del CNI en Irak meses antes del 11-M (que probablemente se usó para garantizarse la "neutralidad" del sector del CNI más próximo a las tesis del gobierno del PP) y las negociaciones previas al 11-M entre ETA/Batasuna y diversos grupos políticos apuntan a una operación largamente meditada, bien planificada y que, desde luego, no podía ser llevada a cabo por esa ETA que se encontraba en estado terminal.

¿Era necesaria una ETA capaz de negociar la entrega de las armas para poder abordar la segunda transición y dotarla de legitimidad? ¿Fue ésa la razón por la que sucedió el 11-M?

La pactada ruptura de la tregua de ETA no sería, desde este punto de vista, más que la constatación, por parte de quienes controlan el ritmo del proceso, de que la resistencia cívica es lo suficientemente fuerte como para no poder abordar todavía el paso final de la escenificación de entrega de las armas a cambio de la independencia de facto (aunque no de iure) del País Vasco, en la línea de lo que ha sucedido en Cataluña. Independencia de facto que llevaría aparejada, por supuesto, la anexión directa o encubierta de Navarra.

Hace falta incrementar la presión sobre la sociedad. Hace falta desactivar los movimientos cívicos. Hace falta acabar con la oposición de ciertos sectores del PP a esa segunda transición. Hace falta, en definitiva, que la sociedad perciba como inevitable ese paso último de disgregación del Estado y acallar las voces que pudieran oponerse a él. De ahí la ruptura de la tregua.

Nos encaminamos, por tanto, a una situación enormemente peligrosa, donde cualquier variante es posible, dependiendo de cuál sea la tecla que el organista decida pulsar. Resulta preocupante analizar las distintas alternativas, porque se comprende a la perfección cómo quiénes manejan el terror tienen casi todos los triunfos en la mano cuando la sociedad no está dispuesta, unánimemente, a plantarles cara. Si lo que se considera más urgente, por ejemplo, es criminalizar y neutralizar a los movimientos cívicos y al PP, ETA asesinará a un concejal socialista o nacionalista; por supuesto, la responsabilidad de esa sangre se haría recaer sobre quienes se han opuesto a la rendición ante los asesinos. Suceda lo que suceda, el control de una mayoría de medios de comunicación permite intentar modular la respuesta social de acuerdo con los intereses del "proceso". Y, de la misma manera, la presión ejercida por ETA se irá adaptando de acuerdo con la reacción de los distintos actores.

El problema, a estas alturas, es que esa labor de ingeniería social por el terror comienza a ser percibida de forma consciente por una parte cada vez mayor de ciudadanos. Y en el momento en que se hace visible esa labor, deja de ser efectiva. Los americanos tienen una frase (suspension of disbelief, suspensión de la incredulidad) para designar ese estado de ánimo que permite a los espectadores de cine sentir como verosímil una película, aún cuando en ella salgan marcianos de piel verde. El buen cine es aquél que logra esa suspensión de la incredulidad en los espectadores. Mal cine es, por el contrario, aquél que no logra que olvidemos que estamos asistiendo a una película.

Con la ingeniería social del terror pasa lo mismo. En el caso del 11-M, los golpistas perdieron la partida en el momento en que nuestra incredulidad dejó de estar suspendida. Y, en el caso de ETA, el problema fundamental es que cada vez surge más a menudo una pregunta en la mente de muchas personas: ¿es ETA la que necesita el "proceso" o es el "proceso" el que necesita a ETA?

miércoles, 13 de junio de 2007

Sin acritú

Los informes orales de las acusaciones se están convirtiendo en una especie de válvula de escape mediante la que los defensores de la versión oficial tratan de desahogar sus frustraciones disparando a todo lo que se mueve.

La Fiscalía arremete contra los medios de comunicación que hemos estado denunciando la patraña del 11-M. Habla de juicios paralelos, de ataques a la fiscal del caso, de periodistas que "no están a la altura". Yo no sé si estaremos muy a la altura (yo tiendo más bien a bajito), pero lo que sí sé es que hemos estado denunciando las mentiras defendidas por la Fiscalía mes tras mes y todo lo que hemos dicho se ha ido confirmando punto por punto.

Por ceñirnos exclusivamente al tema de los explosivos, esa Fiscalía que se permite el lujo de arremeter contra las medios de comunicación lleva tres años engañando a los españoles, diciéndoles que en los trenes estalló Goma2-ECO. Cuando nosotros denunciábamos que nos estaban mintiendo y que había gato encerrado, se nos quiso descalificar, acusándonos de sembrar sospechas infundadas. Pues bien, una semana antes de presentar sus conclusiones finales, la Fiscalía se ve forzada a cambiar su versión y ahora lo que estalló en los trenes no es Goma2-ECO (porque esa mentira ya no se puede sostener con los datos existentes) y nos dicen que lo que estalló es una mezcla de Goma2-ECO y Goma2-EC, que además se habría contaminado en el laboratorio de los Tedax (porque, sin esa contaminación, tampoco se explica la aparición de nitroglicerina). Sólo por eso, el señor Zaragoza, la señora Sánchez y el señor Bautista deberían irse a su casa sin más dilaciones. Han mentido o han sido incompetentes, y en cualquiera de los dos casos no están capacitados para dirigir una investigación criminal de esta envergadura.

Arremete también la Fiscalía contra determinadas acusaciones particulares, acusándolas de "esquizofenia procesal". El abogado de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, José María de Pablos, tuvo que poner en su sitio al señor Zaragoza, recordándole que no resulta muy elegante por parte del fiscal descalificar de esa forma a las víctimas representadas por esas acusaciones; víctimas que, en su mayoría, lo que quieren es la verdad, y no sólo indemnizaciones monetarias. Víctimas que tienen todo el derecho a preguntar lo que les plazca para averiguar quién mató a sus seres queridos o las hirió a ellas mismas. Y si al señor Zaragoza le parece mal que las víctimas pregunten, ante la manifiesta incompetencia o mala fe de la Fiscalía a la hora de perseguir la verdad, entonces es que el señor Zaragoza tiene un problema moral grave.

Las acusaciones vinculadas a la asociación que dirige Pilar Manjón, por su parte, han insistido en arremeter contra el anterior gobierno del PP con la misma cantinela gastada de la Guerra de Irak, de Bin Laden, de Aznar el lacayo de Bush y de los moros malos muy malos pero mejores en cualquier caso que los aviesos fachas del PP. Eso sí, continúan sin explicar a los españoles por qué, si el atentado fue obra de Al Qaeda, ha renunciado esa asociación a acusar al único miembro constatado de Al Qaeda que aparece en las investigaciones, que es el dueño de esa casa de Morata de Tajuña donde se montaron las bombas. Las bombas se montan, según ellos, en la casa de un miembro de Al Qaeda, pero ese miembro de Al Qaeda no tiene nada que ver con los atentados. Curioso, ¿verdad? A otro perro con el hueso de la Guerra de Irak.

Y han arremetido también esas acusaciones contra las demás acusaciones. Incluso, en un prodigio de elegancia, uno de los abogados de esa asociación se ha permitido intentar descalificar de forma bastante chabacana la labor de uno de los peritos de parte que ha trabajado en el análisis de los explosivos, perito que es, además, víctima del propio atentado. No resulta extraño ese comportamiento. Los insultos a las víctimas que no están dispuestas a comulgar con la rueda de molino de la versión oficial han sido constantes a lo largo del juicio. Incluso se han producido amenazas y agresiones a alguna de las víctimas por parte de miembros de esa asociación que dirige Pilar Manjón.

Muchos nervios, decididamente. Pero no es extraño. Resulta que los medios de comunicación que denunciamos la mentira oficial que se intentó vender a los españoles, no sólo no hemos visto refutadas nuestras tesis en el juicio, sino que todo los datos han sido corroborados por los testigos que han desfilado ante el tribunal. Yo no sé si ese tribunal se atreverá a hacer lo que debe. Desde luego, si en Estados Unidos se condenara a 28 negros por volar un tren y se aportara como pruebas una furgoneta donde aparecen unos explosivos que los perros no olieron, una mochila que nadie vio en las estaciones pero que aparece en una comisaría de policía y unos análisis en los que los componentes de dinamita aparecen y desaparecen por arte de birlibirloque, el escándalo en todo el mundo sería monumental. Todos nuestros progres oficiales se lanzarían a ganarse tertulianamente el pan hablando de guantánamos procesales, de racismo galopante, de falsos culpables y de lo malos que son Bush y, por extensión, Aznar.

Pero aquí esos mismos progres se baten el cobre para que se condene a dos decenas de moros con esas mismas pruebas sonrojantes, porque hace falta condenar a moros para demostrar que Aznar y Bush pusieron las bombas en los trenes. Y el que esos moros sean culpables o inocentes le importa un carajo a nuestros progres oficiales. ¿No necesita mártires la revolución? Pues ahorremos tiempo creándolos nosotros mismos.

Sois hipócritas. Sois fariseos. Y, lo que es peor, carecéis de cualquier escrúpulo moral. Comulgareis con ruedas de molino y haréis a quienes os siguen comulgar también con esas mismas ruedas. Y hoy defenderéis que estalló Goma2-ECO, y mañana que fue una mezcla de explosivos y pasado mañana diréis que hubo una contaminación. Y si resultara que en los trenes estalló Titadyne, pasaríais inmediatamente a defender que Al Qaeda ha usado Titadyne desde que el mundo es mundo. Porque os importan un bledo los hechos y os importa un bledo la verdad. Y lo único que necesitáis es seguir engañando un poco más a algunas víctimas y a una parte de la sociedad. Porque. si no lo hacéis, el chiringuito se desmorona.

Habéis mentido, habéis ocultado, habéis destruido todas las pruebas que pudisteis. Y, a pesar de todo ello, la investigación sigue adelante. Hemos conseguido arruinaros la farsa que queríais que este juicio fuera. Hemos conseguido haceros hablar de lo que no soportáis: los hechos. Y vamos a continuar investigando hasta saber el nombre y apellidos de cada uno de los que participaron en la masacre. Y de cada uno de los que contribuyeron a ocultar a los verdaderos autores.

Insisto: no sé qué es lo que va a hacer el tribunal. Yo supongo que hará justicia, porque está formado por tres buenos jueces, y estoy seguro de que las presiones políticas no van a surtir efecto. Confío en que el tribunal no condenará a ningún inocente, y menos si eso sirve para alejar las responsabilidades de los verdaderos culpables. Pero, si el tribunal decidiera avalar la gran farsa, tampoco me preocupa demasiado. Por mi parte, creo que algunos hemos hecho cuanto estaba en nuestra mano, poniendo sobre la mesa los datos suficientes como para que el tribunal pueda dictar esa sentencia justa que todos esperamos. A partir de ahí, que cada palo aguante su vela. Desde luego, decida lo que decida el tribunal, los medios de comunicación de siempre, ésos a los que la Fiscalía tiene tan poco cariño, vamos a seguir investigando y aportando nuevos datos. Y la verdad y los hechos son muy tozudos. Como también lo somos nosotros, ¡qué le vamos a hacer!

Está en nuestra naturaleza.

miércoles, 25 de abril de 2007

Campaña de la Memoria

Según las encuestas internas de los partidos, sólo uno de cada tres electores va a decidir su voto el próximo 27 de mayo en clave exclusivamente local. Más del 60% de los votantes tendrán en cuenta en mayor o menor grado, al decidir a quién otorgan su confianza, las cuestiones de política nacional.

Resulta bastante lógico. Cada voto que Zapatero reciba será utilizado por el Gobierno y por Batasuna como un aval al proceso de rendición del Estado. Cada voto que Zapatero reciba se usará para apuntalar la ley del silencio en la investigación del 11-M. Si el PSOE obtuviera una victoria clara, no habrá quien evite que ETA consiga sus objetivos máximos, ni quien impida que el juicio del 11-M termine en tablas.

A la inversa, sólo un descalabro electoral del Partido Socialista puede detener la deriva de la política antiterrorista y puede lanzar a los implicados en el 11-M el mensaje de que la impunidad se ha terminado.

La situación se complica debido al cuasi-monopolio televisivo del que el Gobierno disfruta. Ante ese abrumador dominio mediático, es necesario aprovechar todas las oportunidades posibles para hacer llegar a los ciudadanos, y especialmente a los que menos acceso tienen a medios de comunicación plurales, la información sobre el estado actual de las investigaciones del 11-M y hacerles plantearse qué relación puede tener el 11-M con la estrategia de rendición ante los asesinos de ETA.

El objetivo de la Campaña de la Memoria es cubrir cada municipio con dos tipos de folletos, ambos centrados en el 11-M. El primero resume la situación de las investigaciones después de estas primeras semanas de juicio. El segundo invita al elector a hacer un simple ejercicio mental: ¿tendríamos una ETA triunfante si el atentado del 11-M no se hubiera producido?.

1. Puedes ayudarnos a repartir los folletos en tu ciudad.

Para ello, puedes descargarlos e imprimirlos tú mismo:

Folleto Juicio: http://www.peonesnegros.es/difusion/FolletoMAC2.jpg
Folleto ETA: http://www.peonesnegros.es/difusion/FolletoMAC3.jpg

Alternativamente, puedes enviarnos un correo electrónico a la dirección

memoria@peones-negros.com

con tus datos personales para ver cómo podemos hacerte llegar folletos ya impresos.
De cara al control de la campaña, haznos saber en qué municipios has repartido los folletos. Eso nos ayudará a ver en qué zonas hay que concentrar los esfuerzos.

2. Puedes difundir la existencia de esta Campaña y animar a otras personas a participar.

Para ello, habla con tus conocidos y amigos. También puedes reenviar un correo electrónico con el siguiente texto:


"Ayúdanos a que los ciudadanos acudan a las urnas teniendo presente lo mucho que nos jugamos.
Participa en la Campaña de la Memoria (http://peones-negros.com/foro).
No a la rendición ante ETA. Seguimos queriendo saber. ¡Pásalo!"

3. Puedes contribuir económicamente a los gastos de la campaña.

Para ello, puedes usar la cuenta que encontrarás en:


http://www.peonesnegros.es/

miércoles, 17 de enero de 2007

El 3 de Febrero los demócratas unidos en Madrid

NOTA DE PRENSA DE PEONES NEGROS RESPECTO A LA MANIFESTACIÓN DEL 3 DE FEBRERO:

La Plataforma Ciudadana Peones Negros se adhiere a la Manifestación que, con el lema “En defensa de la libertad, por la derrota de ETA y contra la estrategia de la negociación” tendrá lugar en Madrid el próximo día 3 de Febrero, convocada por el Foro de Ermua y apoyada por la AVT y por otras organizaciones ciudadanas. Desde su nacimiento como Plataforma Ciudadana, Peones Negros ha apoyado, y seguirá apoyando, aquellas iniciativas que respalden de manera inequívoca a las víctimas del terrorismo y rechacen, de forma clara y tajante, las medidas de cesión ante las pretensiones de los criminales, sean éstas del tipo que fueren.

Peones Negros respaldará siempre a las víctimas del terrorismo porque son ellas las que han pagado el precio más alto de la sinrazón, al ser utilizadas por los asesinos como meros objetos con los que infundir temor en el resto de la población y conseguir sus objetivos.

Como Plataforma Ciudadana que trabaja para conocer toda la verdad de los atentados del 11 de marzo de 2004, Peones Negros exige un juicio justo para sus autores y encubridores, quienes quiera que estos sean, y el cumplimiento estricto de sus condenas, pero nunca un diálogo o negociación con estos asesinos. Rechazamos, por tanto, cualquier medida que pueda suponer un reconocimiento, sea este explícito o velado, de las organizaciones terroristas como interlocutores del Estado, y denunciamos a todos aquellos que, al proponerlas, ponen en grave peligro el Estado de Derecho.

Consideramos que no hay solución negociada o política al terrorismo, pues las causas de éste no residen en etéreos conflictos políticos ni en imaginarias injusticias sociales, como sus autores pretenden, sino en la estrategia calculada de unos grupos que deciden acometer una serie de crímenes para conseguir unas ventajas que no podrían obtener limpiamente, en la creencia de que a través del terror pueden torcer la voluntad de los ciudadanos obligándoles a doblegarse. Ante este fenómeno, no hay peor estrategia que la cesión, pues anima a los terroristas a redoblar sus acciones de secuestro y asesinato. Sólo cabe exigir la actuación eficaz de las fuerzas de seguridad para detener a los delincuentes, la acción firme de los jueces para imponer la pena que a cada uno de los culpables pudiera corresponder y el cumplimiento estricto de las condenas en el entendimiento de que la ley se aplicará siempre.

Por todo ello, Peones Negros llama a todos los ciudadanos de bien a acudir a Madrid el 3 de Febrero para manifestar su apoyo a las víctimas del terrorismo, oponerse a la cesión del Gobierno ante el terror y exigir el mantenimiento del Estado de Derecho.