martes, 27 de febrero de 2007

El laberinto del -ano

Les voy a contar una historia "fantástica":

Había una vez un tribunal que ordenó repetir los análisis de las muestras del 11M, y rapidito.

El fauno blanco, a la desesperada, lavó las muestras de los trenes con acetona y agua para ocultar determinados componentes orgánicos e inorgánicos. Posteriormente, analizó el resultado de su obra y vio que su objetivo había sido alcanzado sólo parcialmente, pues aunque los restos de nitroglicerina y/o metenamina y/o pentrita habían desaparecido por completo, el menos soluble DNT no se iba ni frotando a mano...

Pensó entonces en realizar un nuevo lavado, pero finalmente se decantó por dejarlo así porque si aparecían más disolventes en las muestras, además de acetona y agua, la cosa ya iba a resultar de chiste...; como el tiempo apremiaba y algo había que hacer, roció con cantidades ínfimas de DNT las muestras del explosivo intacto (Kangoo, Leganés...) que se encontraban en su poder, con el objetivo de aparentar que fue todo la misma GOMA 2 ECO asturiana contaminada de origen.
Como estas muestras recogidas en los trenes eran sospechosamente escasas, remitió junto a ellas como aderezo un polvo rosaceo de algún extintor ubicado en la estación de El Pozo -nada aparentemente relevante para la investigación-.

Antes de alcanzar el plenilunio, los servicios del fauno a su Dios se vieron recompensados con un no menos monstruoso ascenso a Comisario Principal del Reino.

Y ahí querrían que acabara la historia, pero, para su desgracia, el paso de un fauno deja muchos pelos en la gatera, acompañado de un fuerte olor a bórico: las partes del mismo explosivo intacto que han custodiado la Guardia Civil y la Audiencia Nacional resulta que no están contaminadas con DNT... Veinticinco muestras con DNT en manos faunas, y tres sin DNT en las de la Benemérita.
Pero en todos los mundos las desgracias nunca vienen sólas, y el polvo antiincendio quedó impregnado de los componentes del Titadyne etarra: DNT, nitroglicerina, nitrato amónico y nitroglicol. ¡Quién iba a pensar que este polvo mágico era tan absorbente!.

Moraleja: el Oscar al mejor maquillaje seguro que esta peli no se lo lleva.

Nota: El fauno blanco (barba incluida) se reserva la capacidad de mutar de Manzano a Santano cuando sea menester o le dé la gana, que para eso es el protagonista de este cuento.

miércoles, 14 de febrero de 2007

Presentación de ANPN, y aviso a manipuladores

Luis del Pino, Presidente de la Asociación Nacional de Peones Negros, ha anunciado el día de la presentación de esta organización cívica, que harán llegar a la Audiencia Nacional ropa de víctimas que puede ser analizada para colaborar con la justicia en su labor de saber la verdad y, sobre todo, qué explotó en los trenes el 11 de marzo. Incluso ha avisado que si a pesar de este esfuerzo de la ANPN para ayudar al Estado de Derecho se persiste con el intento de manipulación a la sociedad de los resultados obtenidos por los perítos "Tenemos más herramientas. Ningún intento de manipulación va a triunfar".

Así mismo Luis del Pino ha denunciado ante los micrófonos de City Fm que se lleva tres años desde los Peones Negros avisando de las continuas manipulaciones, ocultaciones y falsedades que rodean el caso del atentado más cruento producido en España y en Europa. A su vez volvió a recordar que la sustancia DNT encontrada en los focos de explosión de los atentados no pertenece a la Goma 2 ECO, "No es una cosa discutible, es una cuestión científica"; recalcó que este descubrimiento tira por tierra toda la instrucción anterior del juez Del Olmo.

La Asociación Nacional Peones Negros (ANPN) ha nacido formada por ciudadanos libres, apolíticos, que quieren saber la verdad del 11 de marzo, que creen en la justicia y en el Estado de Derecho, y servirá para conocer lo que realmente pasó ese trágico día del 2004 en Madrid.

Este movimiento social busca la verdad para no cerrar en falso la página de este terrible atentado. "Hay que reclamar a los políticos que cumplan sus compromisos con la sociedad".

martes, 13 de febrero de 2007

11 de febrero en Salamanca

Silencio y recogimiento. Serenidad, firmeza, fidelidad y lealtad en el rostro de las entre doscientas cincuenta y trescientas personas que se concentraron anteayer bajo la lluvia en la Plaza de la Constitución de Salamanca. Ciudadanos libres, revestidos de la sencilla dignidad que otorga el cumplimiento sin alharacas de los deberes morales y ciudadanos más básicos, testimonio insoslayable de que la sociedad española no sólo no sucumbe, sino que se alza con vigor y soltura frente a la sinrazón y al crimen. Los Peones negros seguimos sumando voluntades.

Ausencia de medios y sobriedad ciudadana. Sin que le afecte el manto de hastío y silencio tendido desde arriba sobre la Nación, la ciudadanía permanece fiel a sí misma, sabiéndose la única fuente originaria del sentido de lo comunitario, de lo político; aun cuando la mayor parte de las instituciones y la totalidad de los medios, como anteayer, pasen por alto el movimiento humilde y horizontal de los peones que, día tras día, vamos ocupando posiciones en el tablero de la vida pública española.

Paz, mucha paz, no de la que predican esos falsarios que entregan a cada instante aquello sobre lo que no está en su mano disponer, sino la paz de la conciencia plena y tranquila de quienes se saben coherentes consigo mismos, íntegros, leales a sus iguales y, sobre todo, leales a quienes han sufrido en carne propia toda esa barbarie, toda esa cobardía; leales a las víctimas del terrorismo.

A primeras horas de la noche, la lluvia, azotada por el viento, no sólo no velaba la luminosa realidad ciudadana, sino que por el contrario la realzaba. La inestabilidad del clima, envolviendo la serenidad y limpidez de las conciencias individuales, en efecto, lejos de empañar el acontecimiento, lo ponía de relieve: los Peones negros salmantinos, reunidos en torno al monumento a la Constitución española de 1978, sin otro objeto que el de interponer la libertad y la dignidad de sus personas entre, por un lado, la preeminencia de la ley y la dignidad de las víctimas y, por otro, la impunidad del crimen y la prolongación del terror.

Así fue como, en un ambiente de serena emoción y compromiso, se desarrolló este “11 de cada mes” en Salamanca, sobrio de principio a fin, por este orden: breve introducción con llamada de atención sobre la importancia de las próximas semanas, presentación de los Peones negros dirigida especialmente a las personas que se acercaban por primera vez, lectura del manifiesto, minuto de silencio y, finalmente, entrega de tarjetas de la iniciativa “Un ciudadano, una tarjeta, un peón”.

A la hora de escribir estas líneas ya se conoce la noticia de la rebaja de la pena del criminal sádico De Juana por parte del Supremo. Se trata de un jalón más de ignominia, a costa de nuestras libertades, en la historia de cobardía y sometimiento que unos cuantos protagonizan a ojos de todo el mundo desde hace ya demasiados años. Uno más, sí, pero con una diferencia absoluta: los disfraces, los disimulos, las intenciones sobrepuestas no cubren ya las vergüenzas de nadie, ante nadie. A día de hoy, todos sabemos dónde está cada cual, y los ciudadanos españoles, sencillamente, no vamos a permitir que se enajenen nuestros derechos. ¿Habrá aún quien se sorprenda de esto? Si lo hay, peor para él; mientras tanto, que almacene tila en su despensa. Seguro que va a hacerle falta.